Contra las vacunaciones masivas. Video Jane Burgermeisteriones

Todo lo ocurrido el pasado año en torno a la gripe “A” fue vergonzoso, y altamente lucrativo para los de siempre, y aún así se saldó sin consecuencias civiles ni penales para las farmas, ni para la OMS. Aunque su prestigio : “¿qué es eso”, ha podido quedar tocado, he dicho su prestigio, pero para nada su poder.
De nuevo la doctora Jane Burgermeister ha editado un vídeo/denuncia. Vale la pena verlo y difundirlo, algunos la acusan de estar confundida, aun así creo que hay que escuchar lo que nos dice. Respecto a creerle, un poco más que a la OMS, llena de “expertos”,  formados por empresas del sector según hemos podido ver denunciado recientemente en toda la prensa mundial.


http://www.youtube.com/v/B6Dn_MKBAx0?fs=1&hl=es_ES

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Mi experiencia con la limpieza hepática

El libro de Andreas Moritz me puso en la pista de cómo poder limpiar el hígado con un método barato y fácil de hacer en domicilio. Naturalmente me informé sobre experiencias publicadas y opiniones sin experiencia previa, pero que opinaban igualmente.
Llevo ya 4 limpiezas y esta es mi experiencia:
Con todo el escepticismo del mundo inicié la primera limpieza. Durante toda la semana dejé de consumir productos de origen animal, ni azúcares en todos sus formas y maneras.  A lo largo de cada uno de los seis días bebí un litro de zumo de manzana a base de concentrado, nunca durante las comidas ni por la noche.
Llegó el sábado y dejé de comer nada sólido a partir de las 14:00h. A las 18:00 me tomé el primer vaso de agua con sales de Epson. A las 20:00h tomé la segunda de sales. No fue hasta las 21:00 que tuve la primera deposición masiva y estas continuaron hasta las 22:00h hasta dejar el cuerpo prácticamente limpio. A las 22:00h. me tomé el preparado a base de aceite de oliva y zumo natural de pomelo obtenido por presión con las manos y filtrado para separar los huesos y la pulpa del líquido propiamente dicho. Me lo bebí sin ninguna dificultad, el sabor no me resultaba para nada repulsivo ni imbebible, como había leído.  Me acosté inmediatamente y permanecí despierto y con la mente relajada con buenos pensamientos.
Dormí después hasta las 06:00h. Me levante para tomarme la tercera toma de sales de Epson, y parecía que se confirmaba mi escepticismo: no tuve ninguna descarga, ni de piedras ni de materia fecal, lo que me pareció de lo más normal dadas las evacuaciones de la tarde/ noche anterior. Permanecí levantado, leyendo y haciendo suaves, casi ridículos, ejercicios físicos.
Pero después de la cuarta y última toma de sales de Epson, que coincidía con las 08:00h., se produjo una masiva deposición de “piedras” donde primaban las de color amarillo de un tamaño similar a un garbanzo deshidratado; habían también, aunque en menor número, de igual tamaño pero verde claro y verde oscuro aún en menor número. Más de 100 conté. No salía de mi asombro, y se me olvidó, por no tenerlo previsto, inmortalizar el momento.
Tuve varias evacuaciones más, que llegaron hasta casi las 11:00h, sin tantas piedras y en las que  fueron dominando las verdes de varias tonalidades y cada vez más escasas en número y de tamaño sorprendentemente regular. La última deposición, con muy pocas piedras 4 ó 5 hice mucha espuma.
Sentí un estado de euforia y bienestar, que no puedo descartar que se debiera a la reación lógica y contrapuesta a mi escepticismo inicial.
Los días siguientes note una disminución de dolor en las articulaciones que me motivaron a dejar la medicación de calmantes y hasta el metojet que me habían prescrito para paliar la artritis reumatoide que padezco.
Un mes después repetí el tratamiento, casi punto por punto, pero no tuvo ningún efecto, no hice ninguna deposición de “piedras” ni espuma, tan sólo materia fecal, y siempre durante la tarde noche del sábado.
A la mañana siguiente, nada de nada, deposiciones de agua en cantidad y virulencia, pero sólo agua. Atribuí el fracaso a que si bien la mecánica del proceso en tiempos y formas fue la misma de la primera vez, mi estado anímico no era el mismo, pues un cabreo por motivos laborales me impedía tener la mente relajada. Tiempo después pensé que si hubiese sido así la primera limpieza, seguramente, nunca hubiese intentado una segunda.
Deje pasar otro mes, e inicié, un poco expectante, nuevamente toda la mecánica de la limpieza.  Esta vez fue todo más parecido a la primera, durante la tarde /noche del sábado tuve muchas deposiciones hasta que lo expulsado era sólo agua, pero a la mañana siguiente, tras las dos últimas tomas de sales de Epson, y a la misma hora que en aquella ocasión, tuve deposiciones pero el color de las “piedras” no era el mismo, ni su tamaño, pues eran más desiguales, todas verdes o verde oscuro y de mayor tamaño. Si me acordé de inmortalizar el momento y publico unas fotos de aquella tercera limpieza. Testimonios puedes encontrar pinchando aquí
Primera evacuación de la 3ª limpieza

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¿He Pasado la Gripe A?

¿Cómo saberlo?
Si no te someten a ninguna prueba específica, no creo que nadie pueda contestarme. Por si acaso voy a relatar los síntomas que he padecido día a día.

  • El primer día: se caracterizó por el bajo tono muscular ( flojera y cansancio ) pero sin fiebre. 
  • El segundo día: aparece una infección de garganta y la consiguiente fiebre. ( nunca por encima de 39º)
  • El tercer día: dolor de oídos, lagrimeo y moquita. (fiebre entre 37 y 38º)
  • El cuarto día: dolor de riñones ( el derecho más) y oídos todavía taponados. ( entre 5 y 6 décimas de calentura)
  • El quinto día: oídos taponados y dolor de ojos ( más el izquierdo) desaparece casi por completo el dolor de riñones. 
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Mi experiencia con este libro de Olga Cuevas.

El equilibrio a través de la alimentación

No he sabido lo mucho que este libro influyó en mi formación sobre dietética hasta que no ha vuelto a caer en mis manos 7 años después. Entonces andaba muy metido en la correcta separación de alimentos, por la sencilla razón que me preocupaba más la buena digestión y la bajada de peso que la salud.
Supongo que, aunque no de una manera consciente, este libro fue un punto de inflexión para cambiar de enfoque respecto a alimentación y su relación con la salud.
El cambio de enfoque vino dado también por mis crecientes problemas con los dolores corporales, y por ver en mi entorno caer como moscas, amigos, vecinos y conocidos aquejados por ese mal de nuestro tiempo ( nunca mejor dicho ) como son las muertes súbitas por padecimientos cardíacos. Esa lacra que no cesa, comparte ahora su trágico reinado con el cáncer, en sus diferentes versiones, entre familiares, amigos y conocidos.
Me he encontrado el libro subrallado y con anotaciones, lo que me da una idea del impacto que me produjo en aquel momento, pero no se porqué razón llegué a olvidarlo.
 En cambio ni un sólo día he olvidado sus consideraciones sobre el cambio alimenticio de la especie humana en el último siglo, ni sobre la creciente industrialización y refinamientos de nuestros alimentos, ni del efecto pernicioso del azúcar, la harina refinada y la leche, entre otros productos intocables (considerados imprescindibles para la mayoría de la población). De ésta y posteriores lecturas aprendí la relación directa que existe entre las alergias en los niños, o el bajo rendimiento académico y deportivo de nuestros escolares y la ingesta de azúcar ( camuflado en chucherías, bollería y refrescos ).  Que difícil es escaparse a su consumo, sobre todo en edades tempranas y adolescentes.
A menudo mis fuentes de información sobre alimentación han sido libros escritos por naturistas, (no sé por qué tan rotundamente desprestigiados) pero este libro está escrito por Olga Cuevas Fernández, doctorada en bioquímicas por la Universidad Complutense de Madrid, lo que es todo una garantía respecto a su formación científica y por tanto de rigor empírico respecto a sus afirmaciones, siendo como es además investigadora.
Muchas de sus afirmaciones las he experimentado en carne propia, y pese a constatar sus beneficios, sufres la incredulidad del entorno más cercano, sin duda más proclives a creer a la industria mediático/alimenticia que a la propia experiencia.
 Dejando de consumir leche, deje de padecer malas digestiones, y mi esposa dejó de tener la cara manchada, sobre todo en verano. Manchas que no habían logrado aminorar los más variados preparativos y potingues de farmacia. Pues pese a eso no he podido conseguir que mi hijo de 10 años deje de consumir leche, pese a que está aquejado de alergias varias. Y de las chucherías, mejor no hablar. Me pongo enfermo sólo con ver que es el premio más ansiado que reciben los niños en bodas, bautizos, cumpleaños y demás celebraciones familiares.
Imposible hacer ver que la bollería industrial es nociva para la salud de los niños ¿ Cómo ir contra todo el montaje publicitario y los regalos que encierran esas campañas? ¿ Habrá algún estudio independiente sobre el consumo de azúcar y fracaso escolar?
No lo sé pero seguro que si existen estudios epidemiológicos sobre alergias a casi todo, y contagios, cada vez más frecuentes de los más variados “virus” en las guarderías y aulas de pre-escolar. ¿No será que en vez de proliferar los virus, lo que esta ocurriendo es tenemos que cada vez  más bajas nuestras defensas?.Y si es así ¿no ha llegado el momento de preguntarnos por qué?
Acaso no estamos boicoteando a nuestro sistema inmunológico cuando administramos medicamentos al menor síntoma de fiebre, como si ésta fuese una enfermedad en si misma, y no un mecanismo de defensa.
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Medicamentos no industriales.

Lo mismo que dije sobre el ajo como medicamento lo digo del limón, no puede envasarse sin perder sus propiedades, y por tanto no se comercializa. Queda para el boca a boca la divulgacion de sus propiedades.

Por extraño que parezca, el limón es un excelente y rápido remedio contra el dolor en la boca del estómago tras una mala digestión, y elimina la acidez, aunque ese trabajo lo hace mejor el zumo de uva.

Con el ánimo de contribuir a divulgar sus propiedades curativas, publico el siguiente artítulo firmado por su autora.

EL LIMÓN

Una buena alimentación es la llave para conseguir un cutis perfecto, un pelo sedoso, un tipo excelente y, lo más importante, una buena salud.
De sobra sabemos que las frutas son muy beneficiosas para nuestro organismo pero, sin duda, el primer puesto es para el limón, fuertemente criticado en su momento como descalcificador, favorecedor de la tuberculosis, agresivo para el estómago, etc. pero, en realidad, una de las mejores ayudas para la digestión, debido a la reacción biliar que produce.

También favorece la asimilación y fijación del calcio y se recomienda como ayuda en regímenes de adelgazamiento.

Una cura de limón alivia la tensión alta, la mala circulación de la sangre, el endurecimiento de las arterias, las venas distendidas, los vasos sanguíneos frágiles, etc. Se trata, además, de uno de los más rápidos y efectivos depuradores de la sangre que se conoce. Acaba con los parásitos y las bacterias que provocan la disentería, el tifus, el escorbuto, el cólera, etc.

El limón acaba con las toxinas cristalizadas que se concentran en las articulaciones, como ocurre en casos de reuma y artritis e, incluso, con la de los riñones y la vejiga. Asimismo, descongestiona, estimula y limpia el hígado; las sales potásicas y la glucosa que contiene sirven para tonificar el corazón y es excelente para mejorar la fluidez de la sangre sin afectar la coagulación.

En fin, una joya de la Naturaleza, pero tampoco hay que excederse. La cura de limón hay que realizarla sin prisas, aumentando o reduciendo la dosis, según sea necesario. Se debería empezar con medio limón diario, hasta que se acostumbre el organismo y luego ir aumentando medio cada 3 días hasta llegar a consumir de 2 a 4 limones diarios.

La cura de artritis admite un consumo de 8 limones diarios. El limón también tiene infinidad de usos externos: unas cuantas gotas en las fosas nasales sirve para aliviar las migrañas; frotar las encías con su cáscara las fortalece; alivia los picores producidos por picaduras de insectos; combate los sabañones y fortalece la parte sensible de los pies, además posee un gran poder antiséptico y cura las heridas.

La mejor forma de tomar su zumo es mezclado con agua, antes o después de las comidas (con agua caliente) o a lo largo del día como bebida refrescante.

Debe endulzarse con miel y NUNCA con azúcar, y esta mezcla tan nutritiva sirve para combatir catarros e irritaciones orales.

Para fortalecer el hígado conviene añadir cáscara de limón en las ensaladas, de hecho, debe sustituirse el vinagre por el limón. Debería tomarse el limón tal cual, es decir, piel, pulpa y semillas…. si es usted capaz de hacerlo, enhorabuena.

Pilar Sariñena
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Más sobre el ajo

Una de las virtudes más resaltantes del ajo, es la de ser un excelente germicida.

De la misma web, más sobre el ajo.


” No se conoce desinfectante, zahumados, germicida y purificador más poderoso que este bulbo ; limpia los intestinos, depura la sangre y renueva todo el sistema interno, pudiendo ser usado interna y externamente por el más delicado invélido como por el más sano, ya que es perfectamente inofensivo.
Para las alteraciones de la sangre es uno de los mejores remedios conocidos, en efecto es casi un especifico en casos de envenenamiento de la sangre con una muy alta temperatura.

El tratamiento de ajo

Consiste en tomarlo en ayunas, a mediodia y por la noche, bien con leche, con pan, molido, cocido y aún en todas las formas con tal de saturarse bien. A veces, en casos dificiles, convendria ayunar unos dias y no comer más que ajos. La curación generalmente es segura.
Con ajos se expulsan lombrices solitarias y se evita el tifus.
El ajo es también usado con éxito para
La alta presión arterial, para el reumatismo crónico, males del estómago, enfermedades de los nervios, agotamiento, pérdida de vitalidad, etc.
El ajo calma las diarreas ; el cólico intestinales es muy eficaz, en estos casos se empleará bien picado y hervido en leche, con algo de hinojo.
Contra los gases intestinales se usará ajo crudo con sal.
El ajo asimismo estimula el apetito y ayuda la degestión y la escesiva acidez del estómago

Se recomienda el ajo


En las enfermedades del higado, pues presenta inapreciables servicios contra los cálculos, arenillas y congestiones de este órgano, para ello se tomará en forma de vino, la cantidad de una copa ; preparándolo de la manera siguiente :
a medio litro de vino blanco no muy fuerte se ponen tres dientes de ajo finamente picados y se deja macerar un dia, se pasa por el tamiz y luego se calienta antes de usarlo.
Según Hel, es eficaz para la diabetes, para esto se tomará en ayunas un diente de ajo hasta que baje la cantidad de azúcar de la orina.
Como quiera que la escencia sulfurada del ajo encierra propiedades antisépticas se puede emplear en enfermedades infecciosas tales como: La fiebre tifoidea, tifus, difteria, gripe y para tratar úlceras pútridas, como preservativo contra el tifus se usa en enemas, dos dientes de ajo hervidos en un cuarto de litro de agua.
Según A. Lorand de Carisbad, el ajo ejerceria una acción preservativa en el cáncer y dice que la rareza de esta enfermedad en la China se ha debido posiblemente al consumo en gran cantidad de este bulbo.
Bergins, Laurens Y Lind, lo usaron con resultados alagueños en el escorbuto, indudablemente debido al abundante contenido de vitamina C. El primero de los mensionados autores, dice haber curado varios casos de paludismo, dándole al paciente un diente de ajo por la mañana y otro por la noche. Muchos han defendido el ajo como eficaz para aliviar las sensaciones desagradables asociadas al endurecimiento de las arterias, y alta presión arterial.
Esta acción anti-esclerosa se aprovecha ingiriendo todos los dias durante un mes de intervalo ; el resultado se obtiene realizando esta cura 4 veces al año. El ajo se emplea en infusión de leche o caldo como vermifugo (que mata las lombrices) y febrifugo (que quita la calentura) ; o en decocción en leche a caldo, o en jarabe, que se prepara hirviendo una parte de ajo en dos partes de agua, con igual cantidad de azúcar y se administra 2 o 3 cucharadas diarias.
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Medicamentos no industriales

Leí en una ocasión que el ajo no es de uso general, como medicamento, por la sencilla razón que no puede envasarse sin perder sus propiedades curativas que duran tan sólo un instante después de ser abierto cada diente, y en crudo. Ese pequeño detalle impide su comercialización como medicamento y queda de esa manera relegado al uso culinario, o a la divulgación boca a boca de sus propiedades curativas.
En mi caso lo he utilizado con éxito para curar infecciones de garganta.

El ajo es todo un clásico en cualquier manual de medicina natural que se precie, y con la llegada de Internet es muy fácil conseguir información acerca de esta planta y sus propiedades. A modo de muestra cuelgo esta entrada aparecida en el portal alimentación-sana. com sobre el ajo.

Alimentos que curan


” Son muchas las propiedades medicinales que desde siempre se le han asignado a esta planta, originaria del centro de Asia.
Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales demostradas experimentalmente: Efecto hipotensor a dosis altas, fluidificante de la sangre – muy utilizado por personas que han padecido trombosis, embolias o accidentes vasculares-, hipolipemiante -disminuye el colesterol LDL, es decir el nocivo para el cuerpo-, antibiótico y antiséptico general, estimulante de las defensas, vermífugo, callicida…
El ajo, es considerado, uno de los vegetales curativos, más importantes.
En los últimos años, se le ha estado dando, mucha más importancia y difusión a este vegetal, y a tratar de educarnos para estimularnos en su consumo, brindándonos mucha más información sobre todas sus propiedades y sobretodo, como actúa, como medio preventivo y curativo en las distintas enfermedades.
Por lo tanto, una vez recopilada esta información, de muchos artículos leídos, en distintos textos y revistas que consideramos serios, creemos que lo importante, no es tenerlas guardadas, sino difundirlas lo más posible, para que éstas informaciones y conocimientos puedan servir, a su vez de ayuda a todo aquél que la necesite.
El ajo, ayuda a prevenir y curar todas las enfermedades de las vías respiratorias. Se utiliza para eliminar parásitos y en estos casos el jugo del ajo es uno de los mejores remedios, y aún en las especies difíciles de expulsar, se obtienen resultados sorprendentes. Ayuda a quienes padecen de ácido úrico y actúa como protector en la calcificación de las arterias. Previene la hipertensión y la mala circulación, ya que tiene una acción hipotensora. Es estimulante, diurético y expectorante.
El ajo ayuda a eliminar los viejos residuos que van quedando en el organismo, sus enzimas favorecen una buena síntesis de los ácidos grasos, ayudando a bajar el colesterol malo o LDL.
Tiene un alto contenido de fósforo y de azufre, por eso se destaca como un sedante especial para los nervios. Aconsejan comerlo crudo ya que cocido pierde más del 90% de su efectividad.

El ajo produce mal aliento y transpiración desagradable, sólo por un corto período de tiempo, es decir mientras se expulsan las toxinas acumuladas en el organismo, una vez liberadas éstas, ya no se despide mal olor, ni en el aliento, ni en la transpiración, ni siquiera en la orina y las deposiciones. Esto es debido a que ese olor desagradable que se atribuyen a los ajos, no es debido a los ajos propiamente dicho, sino a las toxinas acumuladas en el organismo que, al combinarse con los activos principios eliminadores del ajo, despiden ese olor desagradable. Esto se puede entender fácilmente con este ejemplo: Una persona que practica una alimentación sana y natural, donde el ajo ocupa un lugar preferencial, no desprende ese olor tan desagradable que se le atribuye al ajo, pero sí ocurre esto, en aquellas personas que comen ajo, pero a su vez continúan una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas, embutidos, bebidas alcohólicas, etc. En estos casos lo que sucede, es que el ajo continua constantemente, eliminando toxinas, producidas por la mala alimentación, y es justamente, la constante eliminación de estas sustancias, la que producen ese olor desagradable, no el ajo.
Podemos comenzar para acostumbrarnos, con uno o dos dientes de ajo, que lo podemos acompañar con un pedazo de pan, masticándolos bien. Luego, de a poco, aumentaremos hasta llegar a cuatro o cinco. La cantidad depende de la tolerancia de cada persona, hay quienes llegar a comer hasta una cabeza entera sin molestias y con grandes resultados.
En casos de reuma, da excelentes resultados, crudo, rallado, aplastado o picado, lo ponemos en una taza con un caldo de verduras, y lo tomamos media hora antes de las comidas.
Es muy recomendable como desinfectante, por lo tanto en caso de picarnos algún insecto extraño, podemos frotarnos con ajo crudo.
Y para finalizar, diremos, que el órgano que más se beneficia con el ajo crudo, es el corazón. Si tenemos en cuenta, que el ajo, es el gran purificador de la sangre, sacaremos como consecuencia que también es el gran fortalecedor del corazón. Afrodisíaco y energético
Su origen está en Asia Central, pero los chinos y egipcios ya lo utilizaban en la más remota antigüedad: Alimentaban con ajos a los esclavos que construían las pirámides porque creían que el ajo les aportaba energía. También se empleó en el proceso de momificación y como moneda.
En Grecia y Roma el ajo se consideró un potente afrodisíaco y en la época medieval se usó el ajo para librarse de brujas, vampiros y malos espíritus. En otros andares, durante la II Guerra Mundial se repartía entre los soldados para que tuvieran un remedio contra las heridas.

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